Por Pancho Holguín
Hace unos días, tuve el privilegio de hablar con Alba Lema, presidenta de la World Compliance Association, en una breve videollamada. Estuvimos hablando sobre la interesantísima actividad que lleva a cabo esta institución y, cómo no, del impacto del uso de la IA va a tener en el cumplimiento ético y normativo de las empresas.
Desde agosto, Europa ha dado un paso crucial al entrar en vigor el AI Act, la primera regulación exhaustiva sobre inteligencia artificial en el mundo. Este reglamento no solo regula el desarrollo, comercialización y uso de sistemas de IA, sino que también clasifica estos sistemas en base a su nivel de riesgo, estableciendo obligaciones específicas según la naturaleza y el impacto potencial de cada tecnología.
La aplicación del AI Act será gradual, y aunque muchas de sus disposiciones más estrictas aún tardarán en ser aplicables, ya es un buen momento para empezar a comprender qué deberán hacer las organizaciones para cumplir con la nueva normativa.
Con este propósito, he creado un cuadro resumen con las principales exigencias del AI Act para cada tipo de organización afectada. Mi intención es ayudar a las empresas a navegar por esta compleja legislación y facilitar el cumplimiento de las nuevas obligaciones.

Este recurso pretende ser una guía inicial para comprender mejor las exigencias del AI Act y apoyar a las organizaciones a cumplir con esta normativa. Si quieres profundizar más en alguno de los puntos o necesitas ayuda en la implementación, estaré encantado de guiarte.
¿Qué opinas sobre este nuevo marco regulador? ¿Qué retos ves en su implementación? Ya sea que trabajes en el ámbito legal, en tecnología o en cumplimiento normativo, tus comentarios pueden ser muy útiles para todos los que están intentando adaptarse a este desafío.
El AI Act ya está aquí y cambia las reglas del juego para las empresas. Estemos preparados para afrontarlo.
